Sobre Gonzalo Botet

­Gonzalo Botet (Málaga, España 1984). Tras graduarse en Comunicación Audiovisual, comenzó su carrera profesional en Madrid, donde se especializó en cine y televisión. Sin embargo, a medida que avanzaba en su aprendizaje y se esforzaba arduamente, descubrió su verdadera pasión: la fotografía.

A lo largo de los años, Botet ha demostrado un compromiso inquebrantable con la ayuda a los más necesitados, utilizando su arte como medio para crear conciencia sobre los desafíos que enfrentan las sociedades marginadas.

Su enfoque se centra en presentar la realidad de las personas de manera auténtica y conmovedora, buscando que sus obras trasciendan más allá de simples imágenes y se conviertan en un medio para que la sociedad experimente una mayor comprensión y empatía hacia aquellos que se encuentran en situaciones vulnerables.

Ha colaborado con diversas organizaciones de ayuda humanitaria, como la Fundación Olivares (España), Aldeas Infantiles (España), Al-blamoving (Burkina Faso), Agua de Coco (Madagascar), Arcoiris (Côte d’Ivoire), Em Power (India), Balanced World (Indonesia), Vicente Ferrer y Kambia (India)Botet es reconocido por su destacado trabajo en proyectos documentales, donde explora temas complejos y profundos relacionados con la realidad social de diferentes países.

Su trabajo ha sido reconocido con varios premios y menciones en concursos internacionales de fotografía documental. Es un fotógrafo capaz de dar cuerpo y voz, con inteligencia y de manera penetrante a estos lugares y relatos, no sólo de sumo interés antropológicos sino como verdaderas lecciones de humanidad.

Fotografías que narran con veracidad, humildad y reflexión , más allá del objetivo, del lugar y sus habitantes… una mirada de puntillas a la vida. Una síntesis esplendida y dramática a la vez de vastos problemas que parte de la humanidad padece. Un hombre capaz a través del medio fotográfico, de abrir un nuevo horizonte, un punto de vista al que quizás, no llegaríamos solos. En noviembre de 2013, una de sus fotografías fue publicada en revista National Geographic.