Nuestro trabajo de prevención de la trata

En los campos de té de Darjeeling, India

En India trabajamos principalmente en dos aspectos: la lucha contra la trata de mujeres y niñas y los derechos de minorías étnicas y poblaciones excluidas a través de diferentes proyectos.

En todos ellos está muy presente la sensibilización y el empoderamiento de las mujeres y niñas, ya que sólo si son capaces de generar sus propios ingresos y de tejer lazos fuertes dentro de las comunidades se podrá evitar que caigan en redes de trata de personas.

Bengala Occidental es un amplio territorio que hace frontera con Bangladesh, Bután y Nepal, lo que lo convierte en un lugar especialmente peligroso para la trata de personas, que son fácilmente sacadas del país. Muchas mujeres terminan trabajando en condiciones de esclavitud o son directamente prostituidas tanto dentro como fuera de las fronteras de India.

Al norte, en las áreas de Siliguri y Darjeeling, están los inmensos campos de té en los que trabajan familias extremadamente pobres. La explotación a la que son sometidas, la malnutrición y las condiciones insalubres en las que viven, hacen que muchas jóvenes busquen maneras alternativas de ganarse la vida, donde entran en juego las mafias que, engañándolas, les ofrecen falsas esperanzas para mejorar su futuro.

La situación de extrema pobreza en la que vive la población les obliga a aceptar situaciones laborales de explotación con el único fin de recibir unos ingresos ínfimos con los que poder subsistir. Los niños y niñas trabajan igualmente en duras jornadas laborales que les impiden acudir a la escuela y recibir la educación a la que tienen derecho. Esto unido a las malas condiciones en las que viven, donde escasea la higiene, una alimentación saludable y el acceso a la salud, hace que estas iniciativas de formación y sensibilización cobren especial importancia en la lucha por los derechos de estas comunidades.

En el barrio rojo de Calcuta

Es aquí donde acaban muchas mujeres secuestradas o engañadas por las redes de trata. En India, el 95% de las víctimas de trata son explotadas sexualmente. El barrio rojo no es sólo una zona donde se ejerce la prostitución, es también un lugar donde viven varias generaciones y donde las niñas y los niños nacen, juegan y crecen en condiciones lamentables. Un círculo vicioso donde las niñas heredan el destino de sus madres, y los niños aprenden a ser explotadores.

En Basirhat, frontera de India con Bangladesh

Existe un enorme volumen de trata internacional en esta zona, que se emplea como punto de tránsito para desde allí mover a las víctimas por todo el país. Las mujeres y las niñas que viven en aldeas remotas están en grave riesgo de ser explotadas por falta de información sobre cómo operan las redes de trata. Las chicas rescatadas conforman los grupos de “Survivors”, donde se les ofrece formación y alternativas de generación de ingresos.