Jicamarca: mujeres, niñas y niños saludables
El apoyo sanitario es clave para la población en un país donde la sanidad pública no llega a todas las personas y en el que, a pesar de los avances de los últimos años, todavía se siguen produciendo muertes por causa de enfermedades prevenibles a día de hoy.
En Jicamarca, un asentamiento informal a unos 30 kilómetros de Lima, las calles no están asfaltadas y en el ambiente se respira continuamente el polvo proveniente de una inmensa cantera que es la única fuente de empleo de la zona. Los que no encuentran trabajo allí, han de recorrer cada día las dos horas en transporte público para llegar a la capital.
Acceder a la atención sanitaria para una población que vive en semejante situación de pobreza y una falta total de recursos es muy difícil. Esta situación de desigualdad, al igual que se da en muchas otras regiones del país, afectan y determinan la salud de miles de personas. De ahí que sea tan importante la creación y mantenimiento de estos consultorios médicos que además de atender los casos más habituales, brinda otros servicios como los de obstetricia,
odontología, psicología, estimulación temprana, farmacia, etc. que funcionan gracias al apoyo de fuentes cooperantes y del ingreso que se puede generar desde algunos servicios dentro de la comunidad.
En los consultorios apoyamos la contratacion de especialistas locales que llevan la gestión y actividad diaria del centro.